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El cepillado: la clave para una buena higiene dental

Muchos pacientes piensan que el cuidado de la boca consiste simplemente en cepillarse los dientes durante algunos segundos por la mañana y por la noche. Sin embargo, la higiene dental no queda ahí. En este artículo te cuento algunos consejos para que la hagas con éxito.

La higiene dental es algo de lo más básico si quieres tener una buena salud bucal. Por eso es muy importante que la realices correctamente y le dediques el tiempo que, por su importancia, merece.

Mi experiencia con pacientes me ha hecho saber que muchos de ellos no le dan la importancia que realmente tiene. Por ello, y tras unas merecidas vacaciones en la capital de Andalucía, he decidido escribir sobre este tema.

LA REGLA DE LOS TRES

En primer lugar, comenzaré hablando sobre una regla que para mí es una de las más importantes en cuanto a salud bucal se refiere: La regla de los tres.

La regla de los tres consiste en realizar la higiene dental tres veces al día, durante tres minutos y con tres elementos diferentes ─cepillo, seda y colutorio─.

  • Hacerla tres veces al día es fundamental porque hay que realizarla después de cada una de las principales comidas: desayuno, almuerzo y cena.
  • Durante tres minutos ya que si lo haces solo durante algunos segundos no se consiguen retirar las bacterias. Además, se necesita ese tiempo para poder retirar los restos de alimentos al completo. Si quedan restos de comida tras el cepillado, no nos servirá de nada porque el riesgo de caries y problemas de encías se disparará.
  • Con tres elementos diferentes. Se comienza con el cepillado durante unos dos minutos aproximadamente y luego se continúa con la seda durante unos 45 segundos. Para finalizar, usar un enjuague bucal sin alcohol.

 

CONSEJOS PARA TU HIGIENE DENTAL

Una vez explicada en que consiste la regla de los tres, veo conveniente darte algunos consejos a seguir a la hora de realizar tu limpieza bucal:

  1. El cepillo manual es válido. Sin embargo, el cepillo eléctrico es más efectivo ya que la limpieza que realiza de nuestra boca es más profunda.
  2. Tanto si usas un cepillo manual como uno eléctrico, el cepillo o cabezal ─en el caso de los eléctricos─ no es para toda la vida. Te recomiendo que lo cambies cada 1-3 meses, depende si se encuentra demasiado abierto o usado.
  3. La pasta de dientes hay que usarla en pequeñas cantidades, como el tamaño de un guisante.
  4. No hace falta una técnica especial para el uso del cepillo eléctrico, solo pasarlo por todos y cada uno de nuestros dientes. Sin embargo, para el cepillo manual, es conveniente cepillar los dientes en círculos o con movimientos de arriba abajo y nunca cepillarlos en horizontal.
  5. El uso de seda es crucial ya que limpia allí donde el cepillo no llega: entre los dientes. Me gusta que la seda tenga cuerpo y no de deshilache.
  6. El colutorio es recomendable que no lleve alcohol, ya que este irrita las encías. Si lo tiene, puedes diluirlo un poco para que no sea tan dañino.
  7. Otra opción sería cepillar la boca una sola vez al día, durante unos diez minutos. Pero esto es más complicado.
  8. Hay que evitar en la medida de lo posible cepillar los dientes justo después de comer. Lo aconsejable es hacerlo a partir de unos 15-30 minutos después de la última ingesta.

 

Recuerda que la clave para mantener una buena higiene bucal es la constancia. Si te resulta aburrido este triple proceso diario puedes ayudarte con canciones o vídeos de esta misma duración que te hagan la tarea más amena.

Espero que te haya gustado y te deseo una excelente jornada.

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